Sucho, René en el documento, subió a su automóvil y se puso en modo automático. Nada más efectivo para este cirujano cardiovascular que preservar hasta los más mínimos detalles de su rutina, cómo preparación para enfrentar todo lo inesperado que puede surgir en el quirófano. Estiró la media derecha, que se había retorcido incómodamente en su zapato de suela de goma, abrochó su cinturón de seguridad que en su idioma le viene advirtiendo de su aumento de peso, encendió el reproductor de música, el mismo tema, siempre el mismo para empezar el día, casi un mantra. Acaricia a su compañero fiel ubicado en el asiento a su derecha, su maletín, objeto de bromas, ya que es viejo, simple y está algo descolorido. El recorrido es el de siempre, el horario no. Esta cirugía, será monitoreada en forma remota y transmitida a varios centros de salud en distintas latitudes. No es que sea la primera vez que se realiza, pero aún sigue siendo de mucho interés. Mientras avanza por Panamerica...