incursión


Incursión 

La veía dormir, siempre suspirando.

Éramos una pareja difícil.

Dos mujeres, con el reloj biológico corriendo.

A ninguna le importaba el tema pero el entorno, no dejaba de recordarnoslo.

Yo la veía dormir y sentía celos.

Con alguien Pato soñaba, pero con quién?

Además ella también había tenido parejas masculinas.

Mi vida es un tormento y ella sueña, sueña y gime y me engaña, me engaña en sueños.

Estoy decidida, entraré en su sueño, conseguí una poción mágica, la bruja me advirtió, —no podes intervenir, no podes cambiar nada porque si ella te vé, quedarás atrapada para siempre.

Estos últimos días la note muy distante, así que me coloque el reloj en la muñeca contraria como recordatorio, NO INTERFERIR.

El escenario era exactamente un hotel transitorio, música erotizante, luz roja, caramelos y profilácticos en la mesa de luz.

La vi abrazada, excitadísima. Sus manos recorrían la espalda suave de la otra, yo no podía verle el rostro, estaban absolutamente acompasadas, sincronizadas.

Al fin, al fin se separaron, ambas boca arriba, al ver su rostro grité, grité, ni idea cuánto tiempo llevo atrapada aquí, siendo tres.






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