A mi mamá Hoy estuve en tu casa, no quería volver, quería recordarla como entonces compartiendo tejidos y bordados. Pero tuve que hacerlo, las cortinas aún colgadas clavitos en lugar de cuadros el piano, que no era tuyo, pero que aceptaste guardar, durante tu estancia en ese hermoso departamento con vista al río. Casa simple, sin mucho de nada, pero con todo lo necesario. No pudiste cocinar en este último hogar, no entrábamos todos para reunirnos y luego los años te quitaron la energía para hacer las compras, preparar, lavar Fui feliz con vos ahí y fue muy duro dejarte partir. Me llevé tus cuadernos de cuentos, el mantel que bordaste, tu costurero, las ollas mágicas a ver si me sale algo tan rico como lo que nos cocinabas. Quise ser guardiana de esos tesoros. No salí a vos pero admiré siempre tu buena disposición para reunirnos sin una queja, disfrutando. Te extraño. Hasta compre tu perfume para tenerte conmigo. Por suerte ya no me aparecen las imágenes dolorosas de los últimos dí...